miércoles, 5 de marzo de 2008


Una noche, una tuerca salió a una discoteca buscando el tornillo que encajaba con ella y si lo encontraba sería su tornillo para el resto de su vida.esa noche no encontró el tornillo. Ni la siguiente, ni ninguna noche en los 14 años siguientes.

Muchos días se sintió triste y sola, incluso creyó haber encontrado tornillos que encajaban con ella pero no era así, algunos quedaban demasiado largos, y otros demasiado estrechos, alguno que otro casi encajaba pero no quedaba perfectamente ensamblado, otros encajaban pero habia que forzar la rosca. Algunos eran muy bonitos y relucientes, otros estaban adornados con una bonita gama de colores metalizados, pero era inutil, la tuerca no encajaba con ninguno de ellos.

La tuerca estaba empezando a oxidarse, pero no perdía la esperanza de encontrar a su tornillo, de vez en cuando se ponía un poco de antioxidante y de abrillantador a ver si así conseguía que algún tornillo se fijara en ella e intentara encajar, pero volvía a fracasar y cuando empezaba a oxidarse de nuevo los tornillos que encontraba en su camino no le prestaban atención, o simplemente ella se cansaba de tanto fingir y perdía el interés. Ella quería un tornillo para el que no tuviera que aparentar una cosa que no era.

De repente un día se cansó de buscar y no fingió más, no buscó más, no más abrillantador para gustarle a los demás tornillos. Se dedicó sólo a cuidar de ella misma y a disfrutar de su vida de tuerca, que era la que ella había elegido, decidió que estaba bien como estaba, que le gustaba ser como era y tal vez prefería tornillos de paso aunque no encajaran del todo, al menos por un tiempo iba a ser una tuerca solitaria.


La tuerca, como toda tuerca que se precie trabajaba en un taller, pero no le gustaba como la trataban y decidió cambiar de lugar de trabajo. En su nuevo taller había muchos tornillos y tuercas algunos muy bonitos y relucientes. Pero a ella no le gustaba ninguno.

En el fondo de una caja apartada de todas las demás, había un tornillo que alguien había dejado allí tirado, estaba sucio y oxidado y parecía que no había visto a una tuerca en mucho tiempo, pero ella sintió compasión por él, porque el tornillo se sentía triste y olvidado en aquel rincon, lo habían dejado allí como si ya no sirviera para nada, pero no era así, debajo de todo aquel óxido había un tornillo precioso, solo necesitaba que alguien lo puliera un poco y le prestara un poco de atención.

La tuerca pasaba todos los días a verlo, y descubrió que el tornillo oxidado hacía algo que ningún tornillo había hecho antes: la hacía reir. Así se hicieron amigos, reían y reían juntos hasta no poder más, se contaban cosas, pasaban mucho tiempo juntos, y conectaban muy bien, pero ella pensaba que talvez había otro tornillo más brillante esperándola en otro taller.

El tornillo oxidado sentía algo por ella, y se lo dijo, quería estar más tiempo con ella, quería quererla y que ella se dejara querer, pero ella prefería que las cosas siguieran como habian ido hasta ese momento, eran amigos y nada más. Y bueno, todo el mundo sabe que lo peor que le puede decir una tuerca a un tornillo es "yo te quiero, pero solo como amigos" .

Un día se separaron y pasó un tiempo hasta que volvieron a verse.

Cuando volvieron a coincidir en el mismo taller, el tornillo ya no estaba tan oxidado, y como habia dado por perdida a su tuerca oxidada se dedicó a prestarle atención a algunas tuercas que había a su alrededor, aquellas tuercas eran muy relucientes y cuidadas y al tornillo oxidado le hacía tilín alguna que otra.

Ella se había estropeado en el tiempo en que no se habían visto, se había dejado oxidar y no se había cuidado para nada, para qué se iba a cuidar si ningún tornillo quería estar con ella. A decir verdad a ella eso le daba exactamente igual, seguía siendo feliz tal y como estaba.

Sin embargo al ver a aquellas tuercas que rondaban al tornillito, la tuerca se puso furiosa, y lloró de rabia y de impotencia al ver que tal vez había dejado escapar la oportunidad de que su tornillo oxidado, que tanto la hacía reir, estuviera a su lado. Despues de llorar y pensar, pensar y llorar, decidió ir al taller y hacerse una limpieza, se dió desengrasante, antioxidante y abrillantador a ver si el tornillo oxidado volvía a fijarse en ella, quedó preciosa, brillante como una estrella, pero la tuerca no se había dado cuenta de que cuando estaba oxidada el tornillo seguía queriendo estar con ella y no con las tuercas bonitas y relucientes.

Una tarde, la tuerca oxidada ya no aguantaba más, y despues de darle muchas vueltas le preguntó a l tornillo que si quería estar con ella, esperaba que no fuera tarde para pedírselo, había esperado demasiado y temía que se negara después de haberlo rechazado una vez.

Él lo pensó un momento y cuando parecía que iba a dercirle que no, de repente se levantó, dio tres vueltas y cayó en la tuerca, encajando perfectamente, las roscas quedaron perfectamente ensambladas, sin forzar, simplemente se deslizaron el uno dentro de la otra como si no hubieran hecho otra cosa en su vida.

Así el tornillo y la tuerca oxidados dejaron de ser una tuerca y un tornillo para convertirse en una sola pieza, y así quedaron para siempre


Gracias

por quererme tal y como soy,

por no tener que fingir cuando estoy contigo,

por respetarme en mis decisiones,

por estar siempre a mi lado,

por hacerme feliz

por dejar que te haga feliz,

por tener tanta paciencia conmigo,

y sobre todo, gracias por dejarme ser tu manzanita






¿Por qué te quiero?
Porque cada día haces que sea diferente al anterior
Porque todos los días me haces reir
Porque todos los días me sorprendes
Porque todos los días me haces el amor como si fuera la primera vez
Porque todos los días haces que me sienta el centro del mundo
Porque todos los días me levanto pensando en tí
Porque todos los días me dices que soy guapa
Porque todos los días me dices que me quieres
Porque todos los días haces planes para los dos
Porque todos los días me das seguridad
Porque todos los días me haces promesas
Porque todos los días me enamoro un poco más de tí
Porque todos los días aprendo algo de tí
Porque todos los días me levantas la moral
Porque todos los días te pido un deseo y me lo concedes
Porque todos los días siento mariposas en el estómago cuando estás cerca de mí
Porque todos los días me demuestras que eres bueno
Porque todos los dias descubro algo nuevo contigo
Porque todos los días haces que me sienta llena y feliz




Contigo Si

La Quinta Estación
No había nada en mi vida
que me hiciera sentir viva
no había nada en mis dias
que me hiciera sonreir o llorar
apareciste como un soplo de aire fresco
como un lienzo perdido
que ahora encuentro

Contigo sí,contigo sí,
contigo siento que siento
se que puedo vivir
y comenzar a caminar

ahora es tiempo de mirar hacia adelante
comerme al mundo y sentirme importante
no será difícil si creo en mí
si crees en mi
aquí estoy yo firmando mis sueños
riéndome de los malos momentos