A veces, cuando hablamos por teléfono me gusta escuchar el silencio y sentirte respirar al otro lado, sólo por el mero hecho de saber que estás ahí.
Todavía me pongo nerviosa cuando escucho el sonido del teléfono y veo tu nombre en la pantalla, y aunque se que solo me llamas tú.
Todavía me pongo nerviosa cuando nos besamos en público o me coges de la mano cuando salimos a a pasear.
Todavía me pongo nerviosa cuando te digo que te quiero, porque creeme, cuando te lo digo es porque lo siento de verdad.
Cuando llevamos algún tiempo sin vernos, todavía me pongo nerviosa cuanto te veo aparecer para recogerme, sonriendo , cristalino y transparente. No puedes ocultar que me quieres. Yo tampoco puedo ni deseo ocultar que te quiero.
Todavía me pongo nerviosa cuando me susurras al oido que soy el amor de tu vida, nunca escuché palabras más dulces como las que tú me dices. Se me pone la piel de gallina cuado me haces el amor, porque nunca sentí tanto a un hombre como te siento a tí.
A veces prefiero que me beses a que me hables, me dices más cosas con besos que con palabras, nuestros lenguaje es único y solo nuestro. Tu haces que las palabras te quiero o te echo de menos tengan verdadero significado y no algo que todo el mundo dice por quedar bien. Conmigo no tienes que fingir, yo siempre estoy orgullosa de tí, desde el primer día que te quise, hace muchas guardias, porque tus triunfos son los míos, porque cuando tú ganas yo gano y cuando caigas no te preocupes, estaré a tu lado para ayudarte a levantar, y darte un abrazo y decirte, no te preocupes amor, todo va a salir bien, estoy aquí para cuidar de tí, estoy aquí para que cuides de mí, estamos los dos para protegernos y para preguntarnos si estamos bien... simplemente, para querernos.
Hace 644 guardias que te quiero, y te querré un millón más por lo menos.
Todavía me pongo nerviosa cuando escucho el sonido del teléfono y veo tu nombre en la pantalla, y aunque se que solo me llamas tú.
Todavía me pongo nerviosa cuando nos besamos en público o me coges de la mano cuando salimos a a pasear.
Todavía me pongo nerviosa cuando te digo que te quiero, porque creeme, cuando te lo digo es porque lo siento de verdad.
Cuando llevamos algún tiempo sin vernos, todavía me pongo nerviosa cuanto te veo aparecer para recogerme, sonriendo , cristalino y transparente. No puedes ocultar que me quieres. Yo tampoco puedo ni deseo ocultar que te quiero.
Todavía me pongo nerviosa cuando me susurras al oido que soy el amor de tu vida, nunca escuché palabras más dulces como las que tú me dices. Se me pone la piel de gallina cuado me haces el amor, porque nunca sentí tanto a un hombre como te siento a tí.
A veces prefiero que me beses a que me hables, me dices más cosas con besos que con palabras, nuestros lenguaje es único y solo nuestro. Tu haces que las palabras te quiero o te echo de menos tengan verdadero significado y no algo que todo el mundo dice por quedar bien. Conmigo no tienes que fingir, yo siempre estoy orgullosa de tí, desde el primer día que te quise, hace muchas guardias, porque tus triunfos son los míos, porque cuando tú ganas yo gano y cuando caigas no te preocupes, estaré a tu lado para ayudarte a levantar, y darte un abrazo y decirte, no te preocupes amor, todo va a salir bien, estoy aquí para cuidar de tí, estoy aquí para que cuides de mí, estamos los dos para protegernos y para preguntarnos si estamos bien... simplemente, para querernos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario